En una sartén, añade el aceite de oliva y sofríe la cebolla cortada en juliana, añade el pimiento cortado en trocitos pequeños y sofríe también.
Corta la manzana en cubos no muy grandes y añádela también, deja que se cocine un poco.
Agrega la calabaza, previamente cocida al horno, cortada en trozos no muy grandes y dale unas vueltas. (Si la calaaza está cruda añádela después de la cebolleta y deja que se cocine a fuego moderado con la sartén tapada).
Añade la guindilla, que se sofría un poco y acto seguido las especias.
Es el turno del vinagre, el agua y el zumo de limón, deja que hierva, baja el fuego y que se cocine durante unos 20 minutos, es importante que todos los sabores se unan.
Cuando esté cocido y aún caliente envasa el chutney en botes de vidrio, cierra las tapas y deja que se enfríen boca abajo, primero a temperatura ambiente y después en la nevera.
Te recomiendo que lo consumas al día siguiente, los sabores se habrán unido, habrá reposado y estará delicioso. Úsalo para acompañar quesos y carnes, te encantará.
Notes
Es mejor hacerlo de un día para otro, reposado está mejor.
Ajusta las especias a tu gusto, así como el picante.
Ideal para acompañar quesos fuertes, con roquefort es una delicia.
Envasado en botes de vidrio se conserva en la nevera hasta dos semanas.