Bate 2 huevos en un bol mediano, añade el azúcar de coco y el impulsor. Mezcla muy bien con unas varillas, procura que no queden grumos.
Añade la crema de cacao y avellanas casera, integra bien.
Añade el coco rallado, mezcla y deja reposar unos minutos.
Reparte la mezcla en los moldes, recuerda poner unas cápsulas de papel para que la masa no se pegue. Si tienes una bandeja especial para hornear magdalenas, úsala, será más fácil que mantengan su forma.
Con el horno precalentado a 200ºC, introduce la bandeja y hornea durante 15 minutos a 180ºC.
Cuando estén doradas en la superficie, sácalas y comprueba que estén cocidas pinchándolas con un palillo, deja enfriar y ¡a disfrutar!.
Notes
Para aportar un poco de grasa a la masa puedes añadir una cucharada de postre (tsp) de aceite de coco derretido, cuando estén hechas las magdalenas se despegarán mejor de las cápsulas de papel.
Edulcorante. He usado una cantidad moderada de azúcar de coco que tiene un índice glucémico bajo, pero si quieres evitarlo puedes sustituirlo por azúcar de abedul (xilitol) o por unos dátiles triturados.
Estas magdalenas se conservan muy bien en la nevera dentro de un recipiente cerrado. Pueden aguantar una semana sin problemas.