Vierte la leche en una olla, calienta hasta que esté a punto de hervir, cuando veas que empiezan a salir burbujitas, si tienes un termómetro, cuando llegue a 90ºC retira del fuego.
Añade el zumo de medio limón colado. Remueve.
La mezcla debe alcanzar de nuevo los 90 grados, pero no debe hervir, si lo hace, probablemente no te saldrá. Puedes volver a poner la olla en el fuego durante un par de minutos.
Deja reposar durante 40-45 minutos. Cuando haya alcanzado los 45ºC aproximadamente, añade el yogur y mezcla bien. Vas a ir viendo cómo se separa el suero del cuajo.
Mientras prepara un colador amplio y un recipiente grande donde apoyarlo, un bol, una olla, lo que tengas. Sobre el colador coloca la tela para hacer el queso.
Transcurridos los 40-45 minutos, vuelca el contenido de la olla en el colador, sobre la tela y deja que escurra.
Recoge la tela apretando para que salga todo el líquido, ponle una pinza para cerrar y deja enfriar. El suero puedes guardarlo en un recipiente de vidrio y refrigerarlo, te durará más de una semana en perfecto estado. Prepara pan, bizcochos, galletas, lo que quieras.
Guárdalo en la nevera durante un rato, la idea es que se enfríe y coja cuerpo. En poco tiempo estará listo, pero si no tienes prisa déjalo toda la noche, al día siguiente estará mejor.
Disfruta de tu queso fresco casero en el desayuno, con una compota de fruta sin azúcar, con fruta natural, miel, etc. Añádelo a tus ensaladas, tómalo como aperitivo, combina con todo.
Notes
El yogur es opcional, realmente solo necesitas la leche y el ácido, yo he usado limón, pero también se puede usar vinagre de sidra de manzana, por ejemplo.
Hay quien en lugar de yogur añade nata y también hay quien añade las dos cosas, estos ingredientes tienen la función de mejorar la textura,, no se produce ninguna fermentación.